HERMANDAD DEL ROCIO DE UMBRETE
Sobre El Rocío
La Coronación: Decreto del Vaticano
Este decreto, cuyo original en latín conserva la Hermandad Matriz, supone al aprobación de Roma a la coronación de la Virgen del Rocío
"Rafael del Título de Santa Práxedes de la Santa Romana Iglesia, Presbítero Cardenal Marry del Va, Arcipreste de la Santa y Patriarcal Basílica del Príncipe de los Apóstoles en Roma, Prefecto de la Sagrada Congregación de la Reverenda Fabrica y del Capítulo y Canónigos de la Misma,
Al Emmo, y Rvmo Sr. Enrique ALmaraz y Santos, Arzobispo de Sevilla en España, salud sempiterna en el Señor.
A nuestro capítulo, al cual pertenece el derecho y el honor de coronar la imagen mas célebre de la Madre de Dios, ya por la antigüedad de su culto, ya por la copia de sus milagros, tú, Eminentísimo y Reverendísimo señor, ha poco expusistes que era venerada en su iglesia, cerca de la villa de Almonte, la imagen preclara de Nuestra Señora del Rocío, a la cual, ya por fama de sus prodigios, ya por el antiguo culto, ya por la religión y piedad de los pueblos circunvecinos, se rendía un culto esplendoroso. Por lo cual, llevado de singular efecto de devoción, pediste con las correspondientes preces, que la celebérrima Imagen fuese decorada con aquella corona áurea que Nuestro Capítulo suele conceder a las imágenes prodigiosas de la Madre de Dios. Sabemos por tus preces, que te fueron propicios los votos del Reverendísimo Clero y del Municipio de la villa de Almonte, así como también de innumerables fieles. Nos también, que por especial convencimiento, cuando se trata de honrar a la Santísima Virgen, estamos siempre solícitos, con objeto de que a la misma y en todas se le den los gratos obsequios de la devoción de las gentes, propicios a estas suplicas, en día 11 de Agosto de este año, congregados en aula Capitular, conocimos el memorial suplicado de esta sagrada y piadosa Imagen, así como de la fama de los milagros, y de su celebérrimo culto. Por lo cual, recibido primero el voto del Ilustrísimo y Reverendísimo Señor Decano de nuestro Capítulo, emitido favorablemente en este asunto, ya que Nos estamos ciertos de que a aquella augusta Imagen, convienen plenamente todas las cosas y circunstancias que se requieren para la solemne coronación, decretamos por sentencia unánime y mandamos, a la mayor gloria de la Santísima Trinidad, para nuevo y singular ornamento y decoro a la Madre de Dios, que la misma sagrada Imagen de Nuestra Señora, que se llama por el vulgo Nuestra Señora del Rocio, sea adornada con rito solemne, con corona de oro. El don de hacer la coronación, te lo conferimos y encargamos a Ti, Eminentisimo y Reverndisimo señor, por las presentes letras, con objeto de que el dia que dispusiereis convenientemente, impongas la corona de oro en la cabeza de dicha Sacratisima Imagen, observando el rito que en semejantes ceremonias usamos, y si por cualquier causa estuvieres impedido para realizar el acto, te damos facultad para delegar en otro, constituido en dignidad eclesiástica.
Dado en Roma, el día 8 de Septiembre del año del Señor de 1.918, del Pontificado del Santísimo Señor Nuestro Benedicto, Papa XV, año quinto.- José Cascioli. Canciller. Domingo Canci, Secretario."
Lugar * del Sello.